jueves, 22 de agosto de 2013

EL ROL DEL ESTADO Y EL DILEMA ENTRE EFICIENCIA Y EQUIDAD

Todos los impuestos en mayor o menor medida afectan los incentivos, y pueden alterar el comportamiento de los consumidores, productores o trabajadores, de tal forma que se reduce la eficiencia económica. Un sistema tributario ideal debería minimizar en la medida de lo posible los efectos negativos sobre la eficiencia económica.

Los costes de eficiencia de la aplicación de los impuestos fueron definidos por Adam Smith en su obra clásica La riqueza de las Naciones (1776), donde establecía que uno de los objetivos deseables de cualquier sistema impositivo era el hecho de que «no fuese costosa la recaudación de los impuestos y, que además, no desincentivara la actividad económica», objetivos largamente perseguidos pero que, como demuestra la historia, no siempre han sido alcanzados.

Por no desincentivar la actividad, se entiende que los impuestos no deben distorsionar las decisiones económicas de los individuos sujetos a gravamen. En la teoría de la Hacienda Publica la ineficiencia de la imposición se puede analizar a través del llamado “exceso de gravamen”, como cuantificación de la perdida de utilidad que genera un impuesto distorsionante. El exceso de gravamen surge porque la pérdida de bienestar total que genera el impuesto en el individuo con la modificación en su comportamiento, es superior a la mera pérdida de bienestar producida por la disminución de la renta disponible que conlleva el pago del impuesto. El valor del exceso de gravamen que se genera por el efecto sustitución es mayor cuanto mayor sea el tipo impositivo y la elasticidad. Por ello, la relación de intercambio entre eficiencia y equidad no resulta tan sencilla para los gobiernos a la hora de diseñar su política fiscal.

El objetivo de equidad se puede intentar conseguir tanto a través de la política de ingresos como de gastos públicos, o mediante una combinación de ambas, ya que intentar conseguir la equidad exclusivamente por medio de los ingresos públicos, con tipos elevados, puede generar elevados costes de eficiencia económica al incrementarse el exceso de gravamen. Así, aquellos gobiernos que estén dispuestos a sacrificar eficiencia a favor de una mejor distribución de la renta optarán, sin duda, por sistemas impositivos mas progresivos, mientras que aquéllos que prefieran una mayor eficiencia o neutralidad lo harán por tipos más reducidos, dando un mayor protagonismo al gasto público. En definitiva, la equidad es un concepto de muy difícil valoración, pues la misma se puede referir a un momento determinado o a un período temporal más dilatado, pues determinados gastos-inversiones, como la sanidad y la educación requieren un período de tiempo para que puedan valorarse sus efectos.

El objetivo de las políticas de redistribución es lograr una mayor equidad entre los ciudadanos. En general, se suele equiparar la noción de equidad como sinónimo de justicia, y se asimilan ambas al concepto de igualdad. De esta forma la equidad puede ser evaluada atendiendo a la existencia o no de igualdad en condiciones de oportunidad y logros de ingreso.

Por lo tanto, al crear un sistema impositivo, equitativo desde una perspectiva de justicia, se debe cuidar que se cumplan dos principios:

• El Principio de Beneficio
• El Principio de Capacidad de Pago

El primero sigue un principio de mercado: los individuos que reciben el beneficio de un bien o servicio deben pagar el impuesto necesario para la provisión de ese bien o servicio. El segundo, por otro lado, hace referencia al tema de equidad, ya que sostiene que los individuos que tienen mayor capacidad de soportar la carga impositiva deben pagar más impuestos. Sobre éste último principio se basan los impuestos progresivos.

TAMAÑO DEL ESTADO

Otra aspecto que señalaba en mi artículo a que me he referido, tiene que ver con el tamaño del Estado. Decía que los Estados Modernos se caracterizan por tener administraciones reducidas, con capacidad y autoridad suficientes para ejercerlas en democracias participativas. En este punto cabe preguntar ¿es el tamaño del Estado el adecuado? El Estado ha crecido en los últimos diez años, se han creado nuevos Ministerios y Servicios Públicos, ha crecido el gasto público.

Sebastián Edwards en el mismo artículo citado anteriormente señalaba que "el rol del Estado es importante y esencial, pero para esto no se necesita un Estado grande, sino fuerte pero limitado. Incluso sugiere que todas las empresas incluido CODELCO, deben conformarse como sociedades anónimas a la brevedad. Una vez que las Empresas se privaticen, a lo menos el 30% de las acciones debiera venderse a los fondos de pensiones, a los trabajadores y al público en general".

¿Debe el Estado asumir eventuales riesgos que podrían presentarse como por ejemplo: un nuevo Davilazo en Codelco, o una caída del precio del cobre por una desaceleración de la economía mundial y particularmente de China el mayor consumidor actual, o que la tecnología permita crear un material sustituto del cobre, o que la ley por tonelada de material extraído baje a un nivel que haga menos rentable la operación de las minas de cobre.

No hay que olvidar lo que ocurrió en el norte de Chile con el auge del salitre, los alemanes inventaron el salitre sintético y la economía chilena sufrió un tremendo impacto. Humberstone es un testimonio de ello. Además no debemos olvidar otras situaciones en empresas del Estado, en que los Directorios tomaron acuerdos de cancelar indemnizaciones que se pagaron ejecutivos de ENAP (Empresa Nacional de Petróleos) Correos y ENAMI, (Empresa Nacional de Minería) que puede que legalmente haya sido correcto, pero ética y moralmente muy reprochable. No sería conveniente que situaciones como esa sucedan nuevamente, pero, como dice la letra del tango, la historia vuelve a repetirse.

Estas contingencias que podrían volver a ocurrir, son más propias que las asuma el sector privado. Por otra parte las empresas del Estado, especialmente como las señaladas requieren inversiones importantes para seguir siendo eficientes y competir en el mercado mundial, distrayendo recursos que el Estado debiera destinar a sectores más prioritarios y en los cuales tiene un rol relevante como por ejemplo: educación, salud, seguridad y vivienda, por señalar algunos.

Por otra parte, como señalaba Sebastián Edwards, en la entrevista antes mencionada, cito textual "es un escándalo que en Chile existan dos regímenes de control, supervisión y gobernabilidad de las empresas. Uno para el Estado y otro más transparente y exigente para el resto".

En un seminario del Colegio de Ingenieros efectuado en Junio de 2004, en el que asistieron más de 300 profesionales, esta entidad hizo una propuesta de tener seis Ministerios en Chile. No sé si el número adecuado es seis, ocho o diez, lo que parece excesivo es que sean los veinte que actualmente son. La posibilidad que un Ministro se reúna con el Presidente es de uno a veinte. En teoría de la administración se enseña que un adecuado "tramo de control" es el número de subordinados que permita al ejecutivo o gerente, realizar de la manera más eficiente sus funciones de dirección, supervisión, coordinación y control. Me da la impresión que veinte subordinados son muchos.

Es frecuente escuchar a ejecutivos y políticos del Gobierno decir que Chile tiene una de las administraciones más reducidas del mundo, es probable que lo sea en número de funcionarios, pero yo me estoy refiriendo a su estructura organizacional y en este aspecto es muy grande. Ha existido una tendencia muy marcada en los gobiernos de la Concertación de ir creando organismos estatales, últimamente, la prensa informaba que el senador Carlos Ominami es partidario de darle rango Ministerial a la Comisión Nacional de Desarrollo Tecnológico, ya que según el senador, sería la forma más eficiente de aplicabilidad a los recursos provenientes del royalty a la minería.

El problema a mi parecer es que cuando se crea un organismo o servicio estatal, es muy difícil, más bien casi imposible que éste se desarme o desaparezca, aún cuando su inexistencia esté justificada. Esto ocurre porque los organismos del Estado, para la clase política, en particular para los partidos gobernantes, representan cuotas de poder, por lo tanto, son reticentes a hacer desaparecer o desarmar organizaciones del Estado, porque les significa perder poder y nadie de los que gobiernan quiere que eso suceda.
En el año 1992, David Osborne y Ted Gabler, publicaron en Estados Unidos un libro titulado: "La reinvención del Gobierno y la influencia del espíritu empresarial", el que provocó un fuerte impacto en el sector público de ese país.

El presidente Bill Clinton tomó debida nota de los consejos y orientaciones del libro, y encargó a su Vicepresidente Al Gore que preparar un programa REGO (Reinvención del Gobierno) que circuló con el nombre de Nacional Perfomance Review 1994, propuesta cuyo principio y filosofía se resumía: "el Gobierno debe tomar el timón y remar menos", lo cual permitió al gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, reducir el gasto federal en US$ 108.000 millones, un poco más del actual PIB chileno.5

En el caso de Chile, los Ministerios podrían agruparse por áreas o sectores homogéneos por ejemplo: a) área política (Ministerio del Interior, Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Ministerio Secretaria General de Gobierno); b) área económica y financiera (Ministerio de Economía, Hacienda y Planificación) c) área social (Ministerio de Educación y Cultura, Justicia, Trabajo y Salud) d) área defensa y seguridad (Ministerio de Defensa e) área productiva (Ministerio de Agricultura, Minería y Corfo f) área de infraestructura (Ministerio de Obras Públicas y Vivienda g)área de Transporte, Comunicaciones y Tecnología (Ministerio de Transporte, Telecomunicaciones y Tecnología). Cada área estaría a cargo de un Ministro y los actuales Ministerios a cargo de un Viceministro o Subsecretario. En resumen ocho ministros y veinte viceministros o subsecretarios. El gobierno francés tiene una organización ministerial un poco parecida a esta propuesta.

Este es otro desafío para el Estado, avanzar en el estudio y definición de cual es el tamaño más adecuado y óptimo para los tiempos actuales.

DEMANDA Y CONDUCTA DEL CONSUMIDOR





AHORRO E INVERSIÓN

ahorro e inversion Ahorro e inversiónAmbos son conceptos importantes en economía, tanto a nivel macro como micro.

Simplificando, y a efectos meramente pedagógicos y dialécticos, podríamos decir que el ahorro es la parte de los ingresos que no se consume, y la inversión es el gasto en capital, en capacidad productiva. Por lo tanto, para poder invertir habría que ahorrar previamente, o tener capacidad de endeudamiento (y hacer uso, por lo tanto, del ahorro de otros, a través del pago de un interés).

Es la inversión un gasto por el cual se espera obtener beneficios en el futuro. Las inversiones financieras (por ejemplo, en acciones) también pueden ser consideradas del mismo modo, ya que al fin y al cabo se está invirtiendo en una empresa en su conjunto, aunque en muchos casos responden a movimientos especulativos (no obstante, éstos son temas en los que profundizaré en otro momento, y  trataré en artículos posteriores de esta sección).

El nivel de inversión de una entidad (empresa, país) determina en gran medida su capacidad a largo plazo. Obviamente, hay sectores muy intensivos en capital (el automovilístico, por ejemplo), y otro menos, pero gran parte de las diferentes productividades de las empresas y de los países en conjunto vienen dadas por la mayor o menor cantidad de tecnología que tienen a su disposición (y su buen uso, dado por la formación).

A pesar del desenfreno vivido durante años en España y otros países, es conveniente ser consciente de que la capacidad de endeudamiento para cualquier agente económico (sea una persona, una empresa, o un país) es limitada, es finita, y no sólo hay que devolver la deuda, sino que los intereses pueden suponer una pesada carga en el futuro.

Por lo tanto, un cambio de mentalidad en este sentido es primordial. Las entidades financieras han vuelto a aplicar desde el comienzo de la crisis criterios más estrictos en la concesión de créditos, pero en realidad esto es lo que siempre tendrían que haber hecho, lo que nunca deberían haber dejado de hacer.

Por su parte, tanto las familias como las empresas deberían concienciarse y ser responsables de sus finanzas; tanto a la hora de consumir, como a la hora de establecer una tasa de ahorro o autofinanciación mínima, de manera que su economía no se base (casi) exclusivamente en el endeudamiento, sino (casi) todo lo contrario. Evidentemente, hay oportunidades de inversión que hay que considerar aunque impliquen endeudamiento, y el apalancamiento puede ser positivo, pero no hay que caer en la trampa de usarlo en exceso.

Hoy en día, la mayoría de la gente conoce que China es uno de los grandes ahorradores del mundo, y esta mentalidad tanto de los individuos como del Gobierno ha facilitado las grandes tasas de crecimiento que ha conseguido mantener el gigante asiático, a pesar de la situación mundial (aparte de un tipo de cambio del Yuan-Renminbi artificialmente bajo, para favorecer las exportaciones).

Pero sin ir tan lejos, tenemos el ejemplo de nuestros vecinos galos. Los franceses tienen una de las tasas de ahorro más altas de Europa, cercana al 20% de la renta, el cual les ha servido del colchón ante futuros imprevistos. En España, la tasa de ahorro ha aumentado mucho con la crisis, por la incertidumbre de lo que pueda pasar. Pero sería deseable que el cambio de chip en este sentido fuese permanente, y nos convirtiésemos en más hormiguitas.

INDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR EN LIMA


INDICADORES DE EMPLEO


Los indicadores de empleo reflejan el bienestar de la economía o ciclo de negocios. Para comprender el funcionamiento de la economía es importante comprender la cantidad de posiciones disponibles y la cantidad que esta siendo creada, cual es el porcentaje de la población que es activa y quienes son aquellos que solicitan un empleo y se encuentran actualmente en condición de desempleo.

TASA DE DESEMPLEO (UNEMPLOYMENT)

La tasa de desempleo se publica mensualmente y consiste en encuestas realizadas a empresas y hogares. Una disminución en el desempleo significa un ciclo económico de maduración, mientras que el aumento del desempleo indica un ciclo malo. La tasa de desempleo es lenta para cambiarla. Sin embargo, los operadores fundamentales miran otros indicadores de perspectivas más inmediatas.

NONFARM EMPLOYMENT CHANGE

Uno de esos indicadores que se conoce al mismo tiempo que la tasa de desempleo es el cambio de empleo no agrícola (Nonfarm Employment Change). Mide el número de nuevos puestos de trabajo que fueron creados el mes anterior. Es un número más fácil que el desempleo para evaluar los últimos cambios de mano de obra en la economía. Los mercados de divisas anticipan este comunicado todos los meses.

PROMEDIO SEMANAL DEL INICIO DE SOLICITUDES PARA EL SEGURO DE DESEMPLEO

Este indicador también es más sensible que el indicador de desempleo. Muestra que cantidad de personas están perdiendo sus puestos de trabajo y la necesidad que tienen de solicitar el seguro de desempleo. Cuando las condiciones de trabajo empeoran, este será uno de los indicadores principales para observar. Se publica todas las semanas, a diferencia de la mayoría de los indicadores que se publican mensualmente.

PROMEDIO DE HORAS SEMANALES

El Promedio de Horas Semanales es una muestra de otros indicadores de empleo que no son tan importantes, pero pueden dar pistas sobre el estado de la economía. El Promedio de Horas Semanales por parte de trabajadores de la industria, por lo general conduce el ciclo económico ya que los empleadores ajustan las horas de trabajo antes de cambiar la fuerza de trabajo.

Existen aún más indicadores de desempleo pero estos son los principales para comenzar a analizar en un nivel elemental.

EQUILIBRIO DE MERCADO EXCESO DE OFERTA Y DE DEMANDA

BIENES Y SERVICIOS

¿Qué son los bienes y servicios? Los bienes y servicios económicos o escasos son aquellos que generamos en las distintas actividades económicas con el fin de suplir una necesidad o un deseo. Se comercian en el mercado en donde el precio de los bienes y servicios se define no por la cantidad de trabajo que implican si no por la importancia de estos para los sujetos así el intercambio de estos se da en un precio que sea mutuamente beneficioso para ambas partes, vendedor y comprador.

Los Bienes son mercancías producidas con el fin de satisfacer una necesidad latente, son producidos en las distintas actividades primarias o secundarias y pueden ser de acuerdo a su función bienes de consumo, bienes intermedios o bienes de capital.

  • Bienes de consumo: son aquellos que satisfacen directamente las necesidades de los sujetos y que han sido transformados para su consumo final.
  • Bienes intermedios: son bienes que al transformarlos se obtiene bienes de consumo final, son bienes producidos por en el sector primario.
  • Bienes de capital: son bienes cuyo fin es permitir la producción de otros bienes o servicios.
Los bienes también se pueden clasificar de acuerdo a su comportamiento ante cambios en los precios y la renta. Así se considera que:

  • Un bien es normal si al subir el precio se disminuye su consumo y si al subir la renta del sujeto se aumenta su consumo.
  • Un bien es inferior si al aumentar la renta del sujeto se disminuye su consumo y aumenta si baja su precio.
  • Un bien es giffen si al aumentar la renta del sujeto y al bajar el precio se disminuye su consumo.
Por ultimo los bienes se clasifican de acuerdo su naturaleza publica o privada.

bien publico
Los fuegos artificiales son un bien publico.
  • Bienes Públicos Puros: son bienes los cuales su consumo no es rival, es decir, el consumo de una persona de éste no perjudica a los otros y no es excluyente, es decir, su consumo no se puede impedir, por ejemplo: televisión abierta, la defensa nacional, fuegos artificiales.
  • Bienes Públicos Comunes: son un tipo de bien publico que no son excluibles pero su consumo es rival, por ejemplo: una piscina publica, agua, un parque.
  • Bienes Club: son bienes de los cuales se puede excluir su consumo pero no son rivales, por ejemplo: campos de golf, cines, estadios.
  • Bienes Privados: son los opuestos a los bienes públicos se puede excluir a otros de su consumo y una vez es consumido ya no se puede usar de nuevo, por ejemplo: pan, casas, computadoras.
bienes publicos
Los Servicios son las distintas actividades que buscan satisfacer las necesidades de los sujetos. Estos son propios de la actividad económica del sector terciario de la economía en donde se brindan los diferentes servicios como: educación, banca, seguros, salud, comunicaciones, transporte, seguridad entre otros.

Se considera a los servicios como bienes intangibles, es decir el equivalente no material de un bien, también se consideran heterogéneos, así dos servicios nunca serán iguales.

En la actualidad la venta y compra de servicios representa la mayor parte de las actividades de una economía y es el desarrollo de estos lo que más impulsa el crecimiento de las distintas economías en el mundo.

bienes
Bienes privados